martes, 19 de julio de 2011

Lagos, caldo y “love yous” :)


Este día lo pasé en Sentani, todavía con Santi, con quien me lo paso muy bien, y me complemento genial. Debido a la difícil orografía Indonesia y más todavía en la parte de Papúa, la mayoría de desplazamientos se efectúan en avión, y el medio está tan normalizado que los aeropuertos parecen casi estaciones de autobús. He visto pasajeros que incluso transportaban savas o ubis en sacos de plástico, pasándolos por los scaners. En los aeropuertos no se puede fotografiar, y ya lo hice una vez en Irán y me llamaron la atención, así que no lo he hecho, pero habían fotos realmente interesantes que tomar. La verdad es que en Indonesia, cuando tomas un vuelo, sorprende la falta de obsesión por la seguridad que se encuentra en Europa, y puedes subir al avión con muchos líquidos, y vimos a un militar, subir con un machete, por ejemplo. Otro dato interesante, es que a parte de Batavia, que es la compañía con la que volé desde Makassar a Yajapura y Air Asia, con la que tengo la mayoría de mis vuelos, el resto de compañías del país están puestas en la lista negra europea. Ninguna de ellas podría volar en Europa, pero sinceramente, yo no las veo tan tan mal. El avión que cogimos esta mañana, estaba feo por dentro, pero mientras el motor y el sistema hidráulico funcionen, supongo que el resto de funciones, podrían considerarse, en cierta medida, “extras”. En fin, llegué. Es verdad que muchas veces cuando tomo un avión, incluso en Europa, al aterrizar me digo que el destino me concede una prolongación más de vida, hasta el siguiente vuelo. No es superstición, sólo una reflexión no muy meditada, pero es divertido pensar incongruencias, pese a que sólo deban pensarse de vez en cuando.

Cuando se llega a Sentani, lo primero que destaca es el calor. Pasamos de los 1500 metros en Wamena, a muchos menos aquí, y en la temperatura se nota muchísimo. Con nada que hacemos, sudamos, y yo que no sudo nunca, me sorprendo bastante, además por eso es me gusta tanto el calor. Y en fin, siempre me gustará, porque aunque sude, no me constipa como con el frío.

La gente en Sentani es menos familiar que en Wamena, un poco menos acogedora, pero el ambiente sigue siendo muy agradable, la gente sigue siendo muy acogedora, sólo que aquí se nota que las diversas multiculturas Papúas están más “invadidas” por los indonesios. A decir verdad, el mestizaje entre indonesios y Papúes es muy presente aquí, la mayoría son mestizos, y creo también que aquí ellos y ellas son de verdad muy guapos, con esa bonita mezcla. Han sacado la voluptuosidad de los bosquimanes y la finura de los asiáticos. Ellas son muy bonitas.

Nuestra atracción del día fue visitar el lago Sentani. Empezamos por Yabaso, pero hacía una locura de calor impresionante, y decidimos en seguida que allí no se podía estar, que no se podía caminar, y decidimos irnos hacia otro lugar. De la otra parte del lago, había leído Santi que había un restaurante al borde del agua, en el que se comía bien y se podía estar un ratito al fresco. Así que decidimos ir allí, rezando para que hubiera cerveza. El caso es que no lo he dicho, pero en Wamena no hay cerveza, bueno, sí que la hay, pero caliente puede costar unos 4 euros y fría, unos 8, porque como todo se transporta en avión y en los alrededores de Wamena ni hay cultivos de cebada, ni mucho menos, fábricas para destilarla.

Llegamos al restaurante Yougwa y había cerveza, y fría, a 35000 rials indonesios (algo más de 3 euros) y sencillamente, me la merecía, por tanto que estudié este año y por las condiciones que soporté en los trekings, sólo por aprender cosas. Tomamos la cervecita, y era una pilsener, que son suaves, una “Bintang”, que me recordaba un poco a la heineken, que tanto le gusta a mi padre, y que a mí me parece demasiado suave. Tras la cerveza, y con lo bien que se estaba allí, probé primero un batido de aguacate, y luego, un batido de nescafé. Me gasté 7 euros en total, caro aquí, pero es que hay veces, y no pocas, que me lo merezco.

Una anécdota curiosa, es que entre el primer y el segundo batido un grupo de unas quinze personas llegaron y se sentaron cerca de Santi y de mí y empezó, una de las madres, a preguntarme cosas en inglés, que de dónde venía, que qué se me había perdido en un lugar como Jayapura, y la más divertida, que si estaba casado. Santi me decía que es normal preguntar estas cosas por aquí, que es símbolo de buena sociabilidad, pero al decir que no, he oído como muchas voces de “ay, qué pena” y me ha hecho gracia. Un momento en que he dejado luego a Santi solo y me he salido fuera, una de las niñas que hablaba bien inglés, de unos quinze años, me ha preguntado si podía hacerme una foto con ellas, y he dicho que sí, así que de una en una han ido pasando, incluso las madres, para hacerse fotos conmigo, y cuando se despedían, algunas de las niñas me decían love you, love you ^^ Me voy a quedar a vivir por aquí, que dicen siempre cosas bonitas y no como en Francia. Y mira que hecho en falta ese aspecto de mi tierra valenciana, cómo la gente se dice que se quiere, y lo demuestra en todos los gestos, y te dicen también que estás guapo o no, y te tocan como aquí. Estando en Francia he aprendido cuán agradable es ser tocado y querido, y cada vez intento más demostrar mi cariño a la gente, aunque nunca he sido demasiado expresivo, seguramente debido a mi carácter solitario y a mi idea de que sólo solo se pueden aprender tantas y tantas cosas. Lo siento amigos, me esfuerzo.

En el restaurante, Santi y yo nos hemos percatado también de la cantidad de militares y policías que venían a comer. Santi los llamaba a todos “hijos de puta”. Es curioso que pienso que Santi y yo en el fondo, tenemos cosas muy coincidentes, y es seguramente una de las personas con quien mejor he viajado, pero él es un tipo muy expresivo, muy extrovertido y siempre entra a la gente muy fácilmente, y en eso, es un poco diferente a mí. Todo el mundo se ríe en seguida con él y todo el mundo lo saluda efusivamente. Me gusta mucho estar con él, porque me aporta un complemento que yo no tengo y además, él sabe muchísimo de foto y no para de enseñarme cosas: detalles en los que jamás había caído, funciones de mi cámara, etc.

Cuando hemos salido del restaurante, que está en mitad de la carretera, aunque los coches no se escuchan al borde del agua, íbamos a parar el transporte público, pero yo me he puesto a hacer el tonto, como si hiciera autostop, y no os lo vais a creer ¡¡me ha parado una hormigonera!! Nos hemos subido, con un Papue muy majo, que nos ha dejado cerca del hotel.

Una cosa que se me olvidaba, es que entre Yabaso y el restaurante al borde del lago, hemos tenido que cambiar de transporte público, y como no era sencillo, hemos tenido la suerte de encontrar un tipo que hablaba perfectamente inglés, que nos ayudó. Él decía que nos ayudaba porque quería practicar el inglés y nada más. Yo le he preguntado que dónde aprendió, hablaba muy bien, y el me ha dicho que estudiaba teología en Australia pero que dejó de creer en el catolicismo y trata de vivir como profesor de inglés. A decir verdad, creo que se notaba bastante que era uno de esos chicos que ama otros chicos y no creo que eso case muy bien con ser cura, en la concepción actual cristiana, ni del celibato, ni de la familia. Además, era un tipo muy interesante, proveniente de Timor Leste. No sé si sabréis que Timor Leste era una antigua colonia portuguesa, él tenía apellido portugués -Da Silva- y le he preguntado si estuvo en su país cuando los horribles sucesos de una década atrás (creo), alrededor de 1999, cuando se mataron muchos y muchos independentistas Timor Lesteños, que además en su mayoría eran comunistas. Él me ha dicho que estaba traumatizado con lo que vió y que no quería hablar de eso. Le he preguntado que qué le parecía la situación política en Papúa y él no me ha dado una respuesta política, pero me ha dicho que tenía miedo, porque hay una tensión que al turista pasa de largo, pero que en cualquier momento la violencia se desata y cae sobre todos, como ya ha pasado muchas veces. A mí me gusta saber cobre cómo se siente la gente en todos estos conflictos. Es mi parte solidaria de viajar, muy importante: aprender los problemas sociales y políticos y explicarlos, para crear una opinión social internacional que sea consciente de momentos sociales muy nefastos que no deberían jamás ni suceder, ni mucho menos repetirse. Sé porque soy un pesimista optimista, o porque todos los pesimistas son optimistas que descubrieron la realidad, como decía el gran Saramago, que seguramente no cambio nada, pero como dice Fermín Muguruza, no será culpa mía que nadie pasó en mitad de la plaza, porque había una grna piedra, porque yo por lo menos intenté moverla.

Para acabar con más actualidad política, mañana voy a tomar otro avión hacia Songo, y al día siguiente me iré a Raja Ampat, uno de los mejores lugares del mundo para bucear, muy caro también, pero antes quiero visitar aquí un monumento y un parque dedicado a la memoria Theys Eluay, un antiguo líder independentista que fue estrangulado en noviembre del 2001 por fuerzas especiales indonesias, el Kopassus, por tratar de conseguir un referéndum por la independencia de Papua, respaldado por la ONU. Los acusados recibieron sólo tres años y medio de cárcel ¡Gravísimo!

Este fue sin duda un buen día, espero que el resto de Indonesia siga siendo tan interesante y acogedor. Os mando un beso y os prometo contarlo pronto. Muas muas :)

1 comentario:

  1. FIDEL ME ALEGOR QUE TE LO ESTES PASANDO TAN BIEN
    PARECE UN SITIO INTERESANTE CREO UE DEBERIAS PREGUNTAR COMO SE GANAN LA VIDA Y SI LA SANIDAD Y LA ENSEÑANZA SON GRATUITAS A PARTE DE INDAGAR MAS EN SU INDIOSINCRACIA
    BUENO ESPERO QUE TODO SIGA TAN BIEN COMO AHORA Y QUE TE ESTEN LLEGANDO MIS COMENTARIOS
    UN FUERTE ABRAZO DE TU FAMILIA

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