Me encuentro ahora en lo conocido como el sur de Sulawesi, lo cual es bastante gracioso si nos fijamos en el mapa, puesto que la región “geográfica” sur de Sulawesi está dividida por una larga manga de mar, que separa una parte y la otra de la isla, con el resultado de una especie de dos penínsulas que formarían un sur insular. Y a península de la izquierda, donde está Makasar, la llamamos el sur de Sulawesi, y parece como si la parte derecha, que está a la misma altura que la izquierda, fuera más Sulawesi central. Es quizá uno de esos ejemplos de Foucault, cuando hablaba sobre categorizaciones y cómo estas son más sociales que muchas veces “lógicas” -pese a que una suerte de lógica unitaria no exista fácticamente.
Sulawesi ha sido el escenario, durante un periodo que iría desde el final de los años ochenta hasta el 2006, cuando el gobierno trató de poner un poco de orden, de convulsos enfrentamientos entre diversos grupos opositores: los unos cristianos, los otros musulmanes. La teoría que más se acerca a dar una explicación, según mi punto de vista, es el hecho del pasaje de un orden social fundado en el cristianismo, a otro en donde el gobierno, como ya os explicaba en Papúa, hizo emigrar muchos musulmanes a la zona. Estos pasajes son desestabilizadores en todas las sociedades y aquí sucedieron ante todo con el gobierno de Suharto. La colonización por nacimientos tiene diversos precedentes en la historia, como cuando los judíos anunciaban que había que retomar tierra santa volviendo a vivir en lo que era antes Palestina y consiguieron “judaizar” el país. El caso es que no me extraña que si indonesia quiere ser un país, pretenda la ardua labor de cohesión de sus territorios. Para que no se sucedan movimientos independentistas, debe haber alguna o varias razones que unan y por las que las gentes se sientan integradas a esas comunidades imaginadas que son los países y no luchen por la desunión. La religión es un gran dispositivo de unificación de los países, como lo demostró el siglo IV romano cuando declaró la católica religión oficial del Imperio, renunciando al resto de confesiones e incluso persiguiéndolas. Roma consiguió gracias a ello orden y perdurar unos cuantos siglos más. En fin, las cuestiones de cohesión, de integración, son verdaderamente difíciles en cualquier lugar, y un extenso y tan diverso país como Indonesia, donde la lema nacional es “unión en la diferencia”, podemos imaginar las dificultades de unir este sagradamente bello y diverso país.
Estoy ahora en Rantepao, en lo conocido como la región de Tana Toraja, y creo yo percibir una gran obsesión por la muerte en estos contornos: se llenan las cuevas de tumbas, se exhiben calaveras en las entradas de las cuevas, cementerios donde las tumbas están hechas a partir de menhires, del tipo de Asterix y Obelix pero más alargados, menos redondos, hay un montón de cementerios muy distintos cada uno de los otros y se hacen unos funerales muy espectaculares, donde incluso las familias más pobres se endeudan para comprar cerdos y búfalos que serán sacrificados en ofrendas a los dioses y comidos por los más de cien o dos cientos asistentes al funeral, que no siempre son los familiares más cercanos o ni siquiera amigos. Puede participar prácticamente quién quiera, y claro, esto se llena de turistas.
Desde el día en que llegué aquí, tomando un detestable autobús nocturno desde Makasar, por una carretera en obras y en un trayecto que duraba unas ocho horas difíciles de dormir, encontré a Maurine, una suiza con la que ando viajando ahora. Fui con ella al primer día de funerales, a los que ellos en su lengua y no significando lo mismo que en la nuestra, llaman tomate. Me gusta estar con Maurine, porque huye como yo de las mareas de turistas, trata de sobretodo aproximarse a los locales y no a los europeos, y además tiene humor. El primer día de funerales, conseguimos ser invitados a una casa para ver el espectáculo, que estaba en lo alto y donde no había ni un solo turista, y del hecho de estar solos y honrar su desdicha creo que nos ofrecieron comer con ellos: arroz con cerdo recién sacrificado. También nos invitaron luego otro grupo de asistentes al funeral, a vino de palma, que es demasiado dulce, aunque se le coge el gustito y si no paras, acabas tontorrón.
Durante el funeral, se hacían distintos ritos, como que la familia principal del muerto salga en medio con camisas azules todos, los hombres, y hagan una especie de canto así como muy grave, como de siglos anteriores, como llamando a fuerzas inexistentes. Más tarde las mujeres llegaban y se metían en una casa, todas en fila india, de dos en dos y entonces los hombres se metían también en la casa. Había otras mujeres vestidas muy coloridamente, con una especie de espadas colgadas de la cintura, de las que desconozco su función, estaban muy guapas, y también una especie de chamán, con un escudo, vestido con pantalones y camisa de rayas de diversos tonos rojos, y el mismo tipo de espada, bailando todo el rato.
Fuimos también ayer a una de esas cuevas donde se entierran cientos y cientos de cadáveres, y nos dimos cuenta al llegar, que había que traer lámpara para entrar a la cueva, que estaba anunciada con verdaderas calaveras humanas, así que como no tenía y yo quería entrar, nos adentramos unos 50 metros por las retorcidas galerías, llenas de huesos y calaveras, que pese a no ser experto en geología diría que hizo el agua, y en donde estaba muy y muy oscuro, con la sola luz de mi cámara puesta del revés, mostrando alguna fotografía clara, que me diera luz. La cámara se apagaba cada dos minutos, y a mi me encantaba, porque estábamos rodeados de tumbas de muertos, de esqueletos de calveras y con tan poca luz y que encima se apagaba, que yo tenía una sensación tétrica, de vacío, de soledad, verdaderamente interesante. Ya sabéis que me encanta vivir sensaciones, por el mero hecho de vivirlas, aunque bueno, al fin y al cabo, pese a todas la mitologías que rodean a la muerte, los muertos, muertos están y a decir verdad, yo tenía más miedo de encontrar alguna serpiente, que de esos cuerpos inanimados, pero la sensación era bastante interesante.
Esta mañana alquilamos una moto, y nos fuimos otra vez los dos a ver los pueblos cercanos, y ha sido seguramente uno de los mejores paseos en moto que me he pegado en mi vida. Esto está llena de bancales de arroz verdes, de gente que trabaja los campos de arroz, de tumbas en mitad de los campos. Y luego hay también las casas tradicionales torajas, que están elevadas del suelo unos dos metros, con anchos pilares redondos de madera, donde dentro hay normalmente dos habitaciones para dormir y un comedor y están decoradas con gravados muy costosos de hacer. Hacer una casa aquí es de un arte y una técnica muy complicados, además también porque tienen unos tejados muy extraños también, que no sabría describir, parecen un barco invertido. Hay también juegos de imágenes muy curiosos, como encontrar, por ejemplo al lado de estas casas enclavadas en paisajes selváticos, solitarios, parabólicas y gente que ve la televisión. Si a todo eso sumamos las grandes sonrisas que los Torajanos nos ofrecen siempre a nuestro paso, su amabilidad y curiosidad sana, y el restaurante al que voy a cenar cada noche, y que cada una de esas noches me sorprende con mejores y mejores platos, con verduras y frutas que saben no industrialmente, y que están cultivadas en el edén, porque saben realmente a su sabor y no como en Europa, con tomates que no son verdura y una extraña vivencia de la muerte, hacen de este lugar uno de los lugares más interesantes donde he estado, un lugar que mañana seguiré investigando a lomo de la moto que conduzco con Maurine y que está siendo una experiencia fantástica digna de alguien que pretenda hacer de su vida una obra de arte y no la sucesión temporal de un reloj que se quema a cada segundo.
Que comáis mucho tomate, pero para la ensalada ;)
HOLA FIDEL EN PRIMER LUGAR ME ALEGRO DE QUE ESTES PASANDOTELO BIEN ESO ES SEÑAL TAMBIEN DE QUE ESTAS BIEN Y DESPUES DECIRTE QUE ME ALEGRO QUE MANDES ESTOS COMENTARIOS SOBRE EL VIAJE PUES SON MUY INTERESANTES SOBRE TODO PARA LOS QUE NOS GUSTA VIAJAR Y QUE POR CUALQUIER ESCUSA NO HACEMOS.
ResponderEliminarSIGUE CUIDANDOTE Y NO DEJES DE ESCRIBIR
UN ABRAZO DE TODA LA FAMILIA