Me encuentro ahora mismo en un hotel muy decentillo, que no se pasa para nada y que me ha costado 20 euros por noche. Estoy en Sorong, en donde el nivel de precios es bastante extraño, pues aquí es todo muy caro, exclusivamente porque todo se trae de fuera, en este extremo de la Papúa Indonesia no hay manufacturas.
Vengo de pasar unos cuantos días increíbles en un isla que es casi un paraíso. Es la isla de Krí, y se sitúa a una hora en barca motora desde Waisai, en donde se llega tomando un ferry desde Sorong, como os contaba en mi último post. Nos costó bastante a Santi y a mí estar a gusto en la isla: primero porque costaba mucho tiempo llegar. El primer día tuvimos que dormir en Waisai y al día siguiente llegamos a la isla, pero además, porque se les había roto el filtro para cargar las bombonas de buceo, y no pudimos bucear hasta ayer, aunque eso sí, ha sido una auténtica pasada.
La isla de Krí es el paraíso, incluso en cuanto la luz que llega, al ser una ínsula, las nubes no quedan retenidas y no hay casi lluvia, entonces es fácil que en Sorong diluvie, que en Waisai chispee o nublado y que en la isla de Krí, a sólo una hora de la de Waisai, y adentrándose en el mar, salga un sol radiante, que como digo, parece anunciar el paraíso.
En la isla he visto iguanas grades, de unos 50 cm, y los ermitaños, que me gustan mucho, y que son animalitos que cogen las conchas vacías de crustacios y bien en ellas, pero sobretodo he visto, buceando y haciendo tubo, una cantidad de vida submarina impresionante.
Sorong es un lugar privilegiado en el mundo, dicen que fue el lugar donde nació el coral, y de alguna manera que no entiendo, desde aquí se expandió el coral al mundo, entonces, ya podéis imaginar la enorme variedad de vida marina que se puede encontrar aquí. He visto, bancos de sardinas, una estrella de mar azul, un pez leopardo, pez mariposa, barracudas, e incluso un tiburón gris, que fue el colofón al espectáculo.
Bucear aquí además, es bastante difícil, porque hay corrientes, y no tienes que hacer demasiado, el agua te llevará quieras o no. La primera inmersión duró como media hora y avanzamos como un kilómetro, sin realmente hacer nada, estando quietos. La verdad es que no es tan agradable bucear en corrientes, porque cuando quieres ver algo preciso, no puedes, porque la corriente te lleva. De todas formas, Enzo, mi instructor e contaba que cuanta más corriente hay, más animales hay. No entiendo mucho de esto, así que supongo que tendrá razón.
A parte del submarinismo y la belleza de la isla, he descubierto otra parte más de la belleza de Papúa. En frente de la pequeña isla en la que estábamos hay un poblado y fuimos varios días a visitar, incluso a una misa, pero viendo que eran como las europeas, me he salido rápido. Caminando por el pueblo todo el mundo nos seguía, con una fila de unos diez niños y algún joven, que quería enseñarnos el lugar y conocernos un poco, jóvenes que además, tocaban el ukelele, lo que daba un punto exótico a la visita. Me he dado cuenta también, que en la isla no había mujeres de mi edad en la calle, y al preguntar porqué no me contestaban nunca demasiado bien, pero bueno.
La verdad es que hoy estoy un poco triste, primero porque he dejado esta isla de ensueño, ya que tengo mañana un avión a Manado y en esa isla uno puede quedarse tres meses, pero también por la calidad humana que encontré y que dejé. En la isla conocí a Enzo, mi instructor, que es un abogado italiano que tiene una mujer indonesia viviendo en la isla, muy guapa y va y viene de Europa para poder subsistir, y también encontré la gente de la isla, que es muy simpática, e Ithan también, una simpátiquísima indonesia, que hacía tubo vestida con pañuelo islámico. Tambień he conocido a una danesa y un danés, y al novio del chico, un japonés, que filman documentales, y era realmente muy interesante hablar con ellos. Estaban filmando un documental sobre las matanzas en los años sesenta de grupos de oposición. Aparentemente se mató mucha gente por aquí. Aunque seguramente, por lo que estoy más triste es por haber dejado a Santi, aunque ya teníamos que separarnos y ya tenía ganas yo también de separarme de él, aunque sólo para hacer una parte solo, porque realmente creo que jamás encontré una pareja de viaje con quien me llevara tan bien. Nunca nos hemos levantado la voz, nunca problemas graves, en casi quince días de convivencia viajera y pasándolas canutas muchas veces. Es un tipo que me complementaba muy bien y un tipo muy divertido, y en las peores situaciones, siempre te saca algo divertido y parece que todo sea más fácil. Ha sido encantador viajar con él y seguro que nos vemos más tarde pro Europa. Gracias Santi.
Ahora ando yo solo y me toca afrontar la última parte de mi viaje en esta condición, aunque creo que tras manado, volveré a encontrar muchos viajeros y ya no estaré solo. De todas formas, la gente Indonesia es muy agradable, aunque es cierto que la gente de Sorong es un poco extraña, como más que curiosa, como entrometida. De todas formas, mañana salgo de Papúa, pero me llevo una gran experiencia de aquí, que jamás olvidaré, sólo desearía que el resto del viaje siga siendo tan extremamente maravilloso como ya lo está siendo.
¡Hasta muy pronto, amigachos!
FIDEL SIGO SIN SABER SI RECIBES MIS COMENTARIOS DEL VIAJE HAZMELO SABER
ResponderEliminarCUIDATA MUCHO TU FAMILIA